La cuarta edición del informe The Eye of Journalists on PR | Trends Europe 2026, elaborado por Mediaddress, dibuja un escenario de transformación profunda en la relación entre periodistas y gabinetes de prensa. Basado en cerca de 800 profesionales de España, Italia y Francia, el estudio revela como paradoja clave que las notas de prensa siguen siendo consideradas una fuente fiable y central, aunque su eficacia está gravemente erosionada por la sobreabundancia y la falta de pertinencia.
En un ecosistema informativo marcado por la saturación, la irrupción de la inteligencia artificial y la exigencia creciente de calidad, los periodistas participantes en el estudio reclaman menos volumen y más valor. En este sentido, el informe confirma que las notas de prensa mantienen su peso estructural en el trabajo periodístico, destacando que el 85 % de los encuestados las considera una fuente fidedigna y el 83 % fiable, una percepción positiva que convive con un problema estructural: el exceso.
Según los datos recogidos, el 76 % de los periodistas reconoce recibir demasiados comunicados, y casi la mitad recibe más de 50 al día, lo que genera un entorno de saturación difícil de gestionar. El principal factor de fricción no es el tiempo, sino la falta de relevancia, ya que el 81 % de los periodistas afirma que descarta notas de prensa porque no se ajustan a sus intereses editoriales. De hecho, el estudio revela un dato especialmente crítico: solo el 40 % de los comunicados se leen y apenas un 30 % de estos resultan útiles, lo que viene a decir que en términos prácticos, solo 11 de cada 100 notas de prensa aportan valor real al periodista, lo que evidencia un amplio margen de mejora en segmentación y personalización.
Esta desconexión tiene consecuencias directas en la relación con las fuentes, ya que el envío masivo y poco segmentado no solo reduce la eficacia de las campañas, sino que puede derivar en bloqueos, teniendo en cuenta que el 81 % de los periodistas reconoce que el spam informativo es motivo suficiente para incluir a un remitente en listas negras. A esto se suma el rechazo a enfoques excesivamente promocionales, la falta de rigor o la insistencia en el seguimiento, considerados errores críticos en la gestión de la relación.
Frente a este escenario, los periodistas demandan un cambio claro de enfoque, que incluya notas de prensa más concisas, de aproximadamente 600 palabras, mejor estructuradas y acompañadas de materiales útiles como imágenes, vídeos o informes. También reclaman mayor accesibilidad y profesionalidad por parte de los gabinetes, incluyendo respuestas rápidas, interlocutores cualificados y disponibilidad real.
De esta manera, se espera que el gabinete de prensa deje de ser un “altavoz” para convertirse en un facilitador de información relevante.
En paralelo, el informe destaca la consolidación de la Inteligencia Artificial (IA) como herramienta clave en el ecosistema mediático, con un uso que ha crecido hasta el 73 % de los periodistas, principalmente en tareas como la traducción o la búsqueda de información. Y aunque persisten preocupaciones en este ámbito, como la pérdida de autenticidad, la IA se percibe como un aliado para mejorar la eficiencia, siempre que se utilice con criterio y sobre fuentes de calidad.
Según concluye el informe, parece que la relación entre periodistas y gabinetes de prensa entra en una nueva fase marcada por la madurez y la exigencia, donde el reto ya no es lograr visibilidad, sino merecer atención. En un entorno saturado, la relevancia, la precisión y la personalización se consolidan como los verdaderos factores diferenciales.
Para los profesionales de la comunicación, el mensaje parece claro: quien no aporte valor, corre el riesgo de volverse invisible.

