Ion Antolín se ha reincorporado como director de comunicación del PSOE después de haber abandonado, alegando motivos de salud, el puesto de secretario de Estado de Comunicación, tras solo veinte días en el mismo.
De esta manera, Antolín ha vuelto a asumir la dirección de la comunicación del PSOE, coincidiendo con la primera reunión del año de la Ejecutiva Federal socialista, que ha estado presidida por el presidente del Gobierno y secretario general Pedro Sánchez.
Antolín ha habia dirigido el gabinete de comunicación del PSOE desde julio de 2022 hasta diciembre de 2024, cuando fue designado nuevo secretario de Estado de Comunicación en sustitución de Francesc Vallés, con quien ya había trabajado en Moncloa en una etapa anterior.
Sin embargo, solo 20 días después de ser elegido, abandonó el puesto alegando problemas de salud que le habrían impedido desempeñar sus funciones en las semanas que estuvo en el puesto, y tras lo cual fue sustituido por la periodista Lidia del Canto, que hasta el momento se encargaba de dirigir la comunicación del PSOE en la Comunidad Valenciana.
En aquel momento fuentes de Moncloa indicaron que Antolín había decidido no tomar posesión del cargo por motivos de salud, coincidiendoles con la version del profesional implicado, que apeló al mismo motivo en sus redes sociales, explicando que "el cuerpo lleva la cuenta, el mío ha dicho que para y yo solo puedo hacerle caso". En ese mismo mensaje ya apuntó la posibilidad de regresar a la comunicación del PSOE "dentro de un tiempo y con fuerzas renovadas", destacando que "no tengo nada que no curen el reposo y algo de desconexión".
Se trata de estas manera de un regreso que se ha consumado menos de un mes después, y que podría estar relacionado con el hecho de que en los días previos a su salida de la SEC, su nombre y el de su antecesor, Francesc Vallés, aparecieron en un informe de la UCO de la Guardia Civil, que señalaba que varios cargos de Moncloa tuvieron acceso al correo con datos confidenciales del novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, por el que investiga al fiscal general del Estado por presunta revelación de secretos.
La UCO recogía en el informe que varios cargos de Moncloa y del PSOE, entre ellos Antolín, Vallés, la asesora Pilar Sánchez Acera y la directora de comunicación de la ministra de Vivienda, Laura Sánchez, tuvieron acceso al correo electrónico antes de que este se publicara en los medios.